¿Hacia dónde camina el hombre?
Por Melvin López (III Año de Filosofía 2011)

A lo largo de la historia el filosofar ha sido una necesidad para el hombre. Ya desde la antigüedad ciertos hombres se preguntaron del porqué de las cosas, del porqué del mundo que les rodeaba, pues sabían que ellos formaban parte del mundo. Ciertamente el hombre por naturaleza es filósofo, pues posee la capacidad de asombro. El acto de hacer filosofía es para el hombre un acto libre en el que puede expresar lo que observa y siente sobre la realidad, y esto le permite ser abierto a todo cuanto existe para él; sólo mediante el acto de razonar es cuando puede acercarse a la verdad que busca.

En la medida en que el hombre se ha preocupado por las cosas se ha dado cuenta que él puede construir y destruir; más que preguntarse por lo que ve, se pregunta por sí mismo y se ve en la necesidad de especular sobre su existencia. Se da cuenta que existen en él realidades que no pueden ser explicadas con la elaboración de un sistema filosófico, a como lo hacía con lo que le rodea. Sabe que existe en el mundo, pero no sabe quién es él, para qué existe y hacia dónde va.

El hombre se da cuenta que es un misterio y el saber esto le exige la necesidad de darse una respuesta. Ha puesto a trabajar la razón y la misma experiencia le dice que la existencia es concreta y que no es tan fácil el poder darse una definición.

La razón le ha llevado a la construcción, según él, de un mundo mejor, por que si no puede darse una definición se lanza al solo hecho de existir. Para él no hay reglas que dirijan su conducta y se introduce en un mundo donde lo que importa solamente es el placer, entonces el hombre se expone frente a lo que él mismo ha construido, todo se vuelve fácil. La tecnología ha venido a sustituir al hombre convirtiéndolo en un ser cerrado a la capacidad de esfuerzo y lo hace pesado, con una mentalidad que lo lleva a querer obtener todo con facilidad y es cuando lo que ha creado se vuelve superior a él.

En el ámbito tecnológico, el hombre ha creado un aparato que le permite informarse sobre lo que acontece en la sociedad, el televisor. Pero en la actualidad este medio está siendo manipulado por ciertas ideologías, cuya pretensión es enajenar las mentes de las personas, convirtiéndose así en un medio para influenciar a la humanidad, conduciéndolas a prácticas amorales  o hacer que las personas hagan lo que ellos quieren.

Por eso el ser filósofo hoy es razonar sobre nuestra realidad, es una manera de disolver el misterio de ciertas ideologías que muchos no vemos por que estamos dormidos y es hora de despertar. Es hora de darnos cuenta en realidad quiénes somos, pues todavía no lo sabemos.

Hoy, el hombre sigue construyendo, y en la medida de cómo construya y de lo mucho que construya, así será la medida del daño  que se haga, si llega a equivocarse.